lunes, 13 de octubre de 2008

Construcción de Gasoducto del Sur podría ser dado en concesión a dos empresas

Esto se debería a la falta de planificación. Pero funcionarios de energía y minas señalan que será el mercado el que decida cuál se queda

Un sonriente Alan García presenció el lunes pasado la firma del contrato de concesión entre la empresa Kuntur Transportadora de Gas y la Dirección General de Hidrocarburos. Con esto prácticamente se daba inicio a la construcción de un gasoducto hacia el sur del país que abasteciera las necesidades de energía barata de Puno, Cusco, Arequipa, Moquegua y Tacna.
Confusamente, en el Ministerio de Energía y Minas (MEM) aún se sigue tramitando un expediente que solicita la concesión para la construcción de un gasoducto que recorrerá un trayecto similar al de Kuntur; a cargo de la estadounidense Energy Transfer. Los funcionarios del MEM, incluyendo al ex ministro Juan Valdivia, han señalado que si esta empresa cumple con todos los requisitos, se le otorgará la misma concesión que se le ha dado a Kuntur Transportadora de Gas.



¿Inconsistencia? ¿Por qué si hay dos empresas interesadas en construir gasoductos por la misma ruta no se dio paso a una licitación internacional en la cual la compañía que ofreciera cobrar la tarifa más barata por llevar este recurso al sur del país obtuviera la concesión?



El viceministro de Ener-gía, Pedro Gamio, señala que en este caso el reglamento de transporte de hidrocarburos por ductos es claro, existen dos modalidades para otorgar concesiones: por concurso público o por solicitud de parte (cuando una empresa pide se le otorgue la concesión). Y en este caso se ha preferido lo segundo.



El ex ministro de Energía y Minas y actual decano del Colegio de Ingenieros del Perú, Carlos Herrera Descalzi, señala que este proceso carece de transparencia, puesto que no existiría planificación, lo que demostraría que no se ha realizado un proyecto respecto a las necesidades de energía del sur del país.



¿Qué pasará si finalmente el MEM le otorga también la concesión a Energy Transfer? Según funcionarios del MEM, si ambos proyectos fueran aprobados, existe un mecanismo para que uno excluya al otro. En el sur no existe la suficiente demanda para que subsistan dos proyectos, razón por la que ambos tendrán que asegurar --antes de empezar a instalar un solo tubo-- los clientes a quienes abastecerán, hasta que logren conseguir el volumen de demanda adecuado que haga posible invertir en el proyecto.



En realidad ambas empresas correrían mucho riesgo. Tras la firma de su contrato de concesión, Kuntur ha depositado una fianza de US$66,5 millones, que corresponde al 5% del monto total que significará la construcción de la obra. Un monto similar tendrá que poner Energy Transfer si es que decide seguir adelante.



Según Pedro Gamio, un aspecto determinante en esta concesión será la tarifa que establecerá Osinergmin una vez que Kuntur o Energy Transfer terminen de hacer sus estudios de factibilidad, pues ahí las empresas verán si obtienen el grado de retorno sobre la inversión que harán en sus proyectos y establecerán si es o no rentable.



IMPROVISACIÓN


Herrera Descalzi reclama que en este aspecto se ha improvisado. Sobre todo porque ante el interés de dos empresas lo lógico es convocar a un concurso. ¿Por qué no se ha hecho? Mas aún si se tiene en cuenta que el Gobierno ha solicitado a Pro Inversión desarrollar un proyecto de ducto de gas natural con la finalidad de llevar a través de un concurso este recurso al norte, principalmente a Chimbote.



Igualmente, la distribución de gas natural en zonas como Ayacucho, Huancayo e Ica, también se otorgará por concursos públicos. La pregunta, entonces, es: ¿Por qué en el caso del sur no se hizo lo mismo?



Pedro Gamio explica que en este caso la iniciativa privada se adelantó a la planificación estatal, que ha estado concentrada en promover el consumo intenso del gas natural en el mercado de Lima. Así, cuando los interesados llegaron y solicitaron la concesión, el MEM no podía hacer otra cosa que dar trámite al pedido.



Como para evitar que al final tanto Energy Transfer como Kuntur retiren su interés, si es que el proyecto no les resulta rentable, el MEM ha solicitado a Pro Inversión un estudio sobre la demanda del sur que le permita lanzar un concurso para elegir un concesionario que deberá cumplir con una serie de condiciones.



Herrera Descalzi no solo cuestiona la falta de planificación y un concurso público. También se ha mostrado inquieto por el hecho de que Kuntur no cuenta con experiencia en la construcción y operación de proyectos gasíferos, pues su accionista Conduit Capital Partners es un fondo de inversiones.



Samuel Gómez, presidente de Kuntur, señala que la empresa tiene experiencia en la gestión de proyectos de infraestructura. Además, indica que están en gestiones para firmar un acuerdo con Odebrecht, con lo cual tendrían el respaldo de la constructora para el proyecto.


Lo cierto es que el tema genera y generará polémica en los siguientes meses, sobre todo si no se cumplen los plazos de construcción de este gasoducto que dará al sur un insumo energético barato para empezar a despegar. El plan de Kuntur es llegar con el gas el 2012, solo se espera que esto se cumpla.

El Comercio

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